Si existe algún arte que haya evolucionado con el paso del tiempo, el SEPTIMO
ocupa la primera plaza; desde 1895 que los hermanos Lumiere presentaran en
Paris "el mudo", hasta la era digital se han vivido grandes avances.
Han
debido satisfacerse las exigencias del espectador, y a la imagen, sonido
y ambientación se ha unido el grado de confort conseguido con los nuevos
diseños, estudios ergonomicos, aplicación de sofisticados materiales, etc. etc.,
cuyo resultado final se ha traducido en las butacas de las que hoy disfrutamos
en los complejos cinematográficos.