El término proviene del latín auditorium.
La aportación de los profesionales de la arquitectura a esta dimensión, nos ha
obligado a uno los mayores esfuerzos para conseguir transformar en un elemento
funcional la genialidad propia del creador.
Al mismo tiempo se ha debido
conjugar la utilización de materiales que cumpliendo con las cada vez mas
exigentes normas de seguridad, se adaptaran a los parámetros acústicos
exigidos.